10 etapas, de la primera conversación a un negocio que se repite. 6 son hitos clave: si no los vences, lo demás no cuenta. Cada etapa dice cómo saber que está hecha y qué hacer esta semana.
Objetivo: Poder explicar en dos frases qué problema resuelves, qué tipo de empresa lo sufre y cuánto le cuesta hoy.
Por dónde empezar: Habla con diez personas que sufran ese problema en su trabajo. No enseñes producto: pregúntales cómo lo resuelven ahora y cuánto les cuesta.
Objetivo: Tener por escrito a qué empresas vendes (sector y tamaño) y quién decide la compra dentro de ellas, y haberlo contrastado con clientes reales.
Por dónde empezar: Repasa tus conversaciones y apunta en qué empresas el problema dolía de verdad. Lo que tengan en común es tu cliente ideal.
Objetivo: Tener una frase que explique por qué te comprarían, y oír a un cliente repetirla con sus propias palabras.
Por dónde empezar: Escribe tres versiones de esa frase y pruébalas en tus próximas llamadas. Quédate con la que hace preguntar cuándo lo pueden probar.
Objetivo: Que alguien con poder de decisión te dedique media hora y te diga qué le haría pagar.
Por dónde empezar: Consigue cinco reuniones con quien firma el presupuesto y pregúntale directamente qué pagaría y cuánto.
Objetivo: Tener algo que puedas enseñar funcionando en una reunión, publicado en una dirección web.
Por dónde empezar: Construye solo lo que resuelve el problema principal, aunque el resto lo hagas a mano, y enséñaselo a quien ya te dijo que le interesaba.
Objetivo: Que una empresa lo use con sus datos reales bajo un acuerdo firmado, aunque sea gratis.
Por dónde empezar: Ofrece un piloto de cuatro semanas a tres empresas y deja por escrito, antes de empezar, qué tiene que pasar para darlo por bueno.
Objetivo: Cobrar una factura a un cliente que no sea amigo ni familia.
Por dónde empezar: Cuando un piloto cumpla lo acordado, propón seguir con un precio concreto y una fecha de inicio.
Objetivo: Que los usuarios de cada cliente lleguen a usar lo que les resuelve el problema, y vuelvan por su cuenta.
Por dónde empezar: Mide cuántos días tarda una cuenta nueva en conseguir su primer resultado útil, y quita lo que la retrasa.
Objetivo: Que un cliente pague el segundo periodo sin que haga falta convencerle.
Por dónde empezar: Un mes antes de que venza, repasa con el cliente qué ha conseguido con tu producto. Si no sabe decirlo, esa renovación está en riesgo.
Objetivo: Saber de dónde saldrá tu próximo cliente y cuánto te cuesta conseguirlo.
Por dónde empezar: Apunta de dónde vino cada cliente que tienes. Si dos o más llegaron por el mismo camino, repítelo a propósito y mide cuánto cuesta.
Dentro de Madrid Ventures el camino se vuelve tu día: tu CEO de IA convierte la etapa en la que estás en misiones para cada persona, y cada prueba que consigues sube tu FounderSeal.