Proyectos reales de la plataforma, con nombre y apellidos. Los siguientes podrían ser los tuyos.
El acceso a los inversores no se compra ni se pide — se gana con datos. Las reglas del listón son públicas y las aplica el código, no un comité.
El 15% de cada membresía alimenta un fondo común que se reparte con reglas fijas y transparentes. No hay comité ni criterio oculto: los hitos se acreditan automáticamente y la co-inversión la asigna el MV Score, un ranking calculado con los datos de tu proyecto.
Productos reales, en producción, creados por fundadores de Madrid Ventures.
Levantar capital lleva meses, y la pregunta que quita el sueño no es "¿cuánta caja tiene mi empresa?" sino "¿cuánto tiempo puedo seguir yo con esto?" MV Cockpit es la cabina de mando financiera que responde a las dos preguntas a la vez.
El simulador usa el capital objetivo de tu proyecto publicado: ves exactamente cuántos meses de vida te compra cerrar tu ronda — y cuándo tienes que empezar a moverte. El capital público (ENISA exige inversión privada previa) se desbloquea con la ronda que cierras aquí.
Los fundadores de MV trabajan con control financiero real: runway, escenarios y plan de financiación mixta público-privada. Sus datos son privados — pero la disciplina se nota en cada conversación. Inviertes en gente que sabe dónde está parada.
Ningún plan incluye "acceso directo a inversores" — eso lo decide tu MV Score, con reglas públicas iguales para todos. Lo que sí incluyen los planes: las herramientas para llegar antes.
Lo primero que encuentras aquí son socios y clientes: una comunidad de fundadores y early adopters que prueban tu producto y te abren puertas. Y mientras construyes, tu MV Score sube — cuando superas el listón, tu proyecto es enviado a los inversores de la red. Por mérito, no por contactos.
Aquí no navegas un catálogo infinito de PDFs. Recibes un dealflow curado: únicamente proyectos de IA que han superado el listón meritocrático (MV Score ≥ 60) — con perfil completo, actividad real y tracción documentada. El filtro lo hacen los datos, no las promesas.